Increible pero cierto<br /><br />En el siglo XXI, por desgracia, no existe educación y menos simpatía, pero Gracias a Dios todavía queda gente como Rubén que además de buen profesional tiene educación y simpatía, es una persona que se preocupa de hacer bien su trabajo y sabe sobrellevar que lo que para él es simple, para los que no sabemos de informática se nos hace un mundo y aún así sigue siendo amable y te lo soluciona sin rechistar.<br /><br />Gracias Rubén y no cambies de aptitud nunca.
Mónica